Hará cosa de dos semanas me tropecé con el reportaje de 21 días en el porno, emitido por el canal Cuatro. Tras soportar la mala venta del programa y la mala dirección durante una hora llegué a la conclusión que no se trataba de un buen reportaje, sino todo lo contrario, demasiado personal y con unos juicios de valor de las conservadores. Desesperado me acordé de aquel documental español, La Piel Vendida. Ese sí que me pareció un buen trabajo, donde realmente se le muestra al espectador, ávido de interés y morbo, cómo se trabaja y se vive de la profesión de porno. Así que puse a pensar y a indagar.
Como ya comenté hace algunos posts existen algunas productoras dignas de imitación, como el caso de Think Films, y como no, la HBO, las siglas de Home Box Office. El caso es que la productora de series como Generation Kill, Historias de la Cripta, Deadwood o A Dos Metros Bajo Tierra, hizo una miniserie documental de seis capítulos en la que se adentraba en el mundo del porno, Pornucopia, Going Down The Valley. El conocido de Valle de San Fernando, en California, no sólo es donde viven las estrellas de Hollywood, sino que también es la cuna de la industria del porno, que consigue mover más dinero que el cine mainstream que conocemos.
Tomando como hilo conductor el rodaje del film Space Nuts, parodia sexual de una sci-fi opera, nos muestra los entresijos de este mundo, del negocio del porno. El primer episodio, Perky And Punctual, arranca con el inicio del rodaje, así pues el primer capítulo se convierte en la introducción. ¿Cómo se hace una película? ¿Cómo viven las actrices? ¿Cómo se preparan? ¿Cuál fue su primera experiencia? Todas estás preguntas y las que se va haciendo el espectador a lo largo de los veinte minutos que dura el episodio van siendo contestadas por los propios productores, actores, actrices y demás gente el mundillo.
En el segundo capítulo Woman on Top ellas nos hablan de la industria, y como son ellas quienes dominan la situación en todo momento. Las estrellas nos reconocen que sin ellas no habría industria puesto que son sus cuerpos los que arrastran a los seguidores. Sin embargo admiten que quienes hacen el trabajo más duro son los hombres, y eso lo vemos en el rodaje. La presión a la que está sometido el actor es muy grande. Algunos de ellos recurren a la pastillita azul para aguantar en las escenas, pero otros no lo hacen y no pueden, por lo que son despedidos, y muchas veces ninguneados. Por último, y volviendo a ellas, las mujeres también dirigen y controlan las producciones, como es el caso de Danni Ashe, una antigua stripper que abrió su web en la que cuelga contenido soft, como sus fotos o entrevistas con otras actrices. Actualmente, junto a Jenna Jameson, es una de las empresarias más ricas de toda la industria.
El tercer capítulo, Same-Sex Sex se centra en uno de los temas que más preguntas pueden ofrecer. ¿Todas las actrices son lesbianas? ¿Hay actores heterosexuales que hacen papeles de homosexuales? ¿Son todos bisexuales? Pues hay de todo. La primera parte del capítulo vemos a actrices que sí se consideran heterosexuales y hacen de vez en cuando un papel lésbico; también actrices que se encasillan como bisexuales y son todo terreno en las producciones. En la primera parte vemos qué tipo de producciones lésbicas de hacen en el Valle de San Fernando, desde las más normales a las más lésbicas o "queer". En la segunda parte el capítulo se centra en las producciones homosexuales y de cómo se trabaja en ellas, pero sobre todo se centra en cómo muchos hombres capaces de tener sexo con otros hombres a la hora de tener una cámara en frente se cierran en banda y no pueden.
El cuarto capítulo es el más divertido. A lo largo de media hora Pornucopia se adentra en los negocios más raros de la industria. En Bussines Of Kink nos muestran el porno de transexuales, y de como los heterosexuales son quienes más demandan sus servicios; a un militar jubilado que se dedica a grabarse mientras fornica con jovencitas en el parque, en un hotel o donde sea, y de cómo de esto consigue vivir tranquilamente; también nos muestran el sexo más freak, como las parodias o las comedias gamberras, impagable la película en la que una hermosa rubia exploradora se queda en su tienda de campaña en mitad del bosque y es violada por un sasquatch. Por último, y quizás lo más incómodo de ver, se nos muestran los entresijos del porno sadomasoquista, sí, aquel en el hay pinzamientos, máscaras de látex, tubos, cera, e incluso un cámara de tortura.
En el quinto capítulo Love And/or Sex, para mi el más interesante, nos adentra en el amor, el complejo sentimiento que no tiene que estar reñido con el porno. En el vemos parejas que se han conocido en el plantó y entienden el porno como una forma de vida y no por ello deben sentir amor por cada una de las personas con las que están, sino que se ciñen a su pareja y viven felizmente. Pero no todo iba a ser normal, hay quien vive su vida con pareja en trio, un hombre casado con una mujer y conviven su novia, les da igual si la gente lo entiende o no. Y por último tenemos a aquellos que el plató les ha hecho un flaco favor y no han podido soportar la presión que ver a su pareja con otra persona.
Por último Questions, Anyone? nos ofrecen a modo de conclusión los temas que han podido quedar pendientes en los capítulos como la importancia de los premios, cómo se presentan y se preparan, cómo se termina una película porno, cómo se viven las nominaciones, etc. Con este capítulo vamos de la mano hacia el final del rodaje de Space Nuts, y de ahí a su presentación en los AVN y su victoria aplastante, a pesar de ser una película de lo más freak.
Como conclusión me gustaría decir que los españolitos, aquellos que queremos que se trabaje bien y se obtengan productos de calidad, deberíamos mirar a quienes trabajan bien, a quienes los contenidos les importan desde el principio hasta el final, a quienes hacer un documental no les supone una muralla. Deberíamos mirar al otro lado del charco, comparar y escoger aquello que más nos llame la atención y adaptarlo con la cara bien alta. Sí, los norteamericanos lo hacen muy bien ¿y por qué nosotros no?. Encarecidamente le recomiendo a la gente que se coja el catálogo de la HBO y de Think Films, por poner dos referencias ya citadas, y que se lo vea de principio a fin.

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